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Hay cosas que te hacen aterrizar. Hace mas de un mes que marché a Roncesvalles para realizar el Camino de Santiago andando, a donde llegué el día 9 de junio. Tras unos días de descanso en la ciudad del apóstol, regresé a la cruda realidad del trabajo y la casa, en Donosti. Me ha costado un montón desengancharme del Camino y, pese a estar de cuerpo presente, mi mente aún seguía caminando. Esta tarde, al volver con el último servicio, en el tramo comprendido entre Tolosa y Donostia, multitud de pequeña hogueras iluminanban las últimas luces del día. Entonces he caido en la cuenta que ya la primavera ha pasado, que el verano, con sus apretados calores estaba ya aquí. Es la noche de San Juan, esa noche mágica y mística con la que se inicia el verano. Noche de fiestas en Tolosa, Hernani y diversos pueblos de mi geografía cercana.
Esta tarde al pasar por el pequeño pueblo de Sarasa, en la Cuenca de Pamplona, habían empezado las cosechadoras su labor anual. Al verla recogiendo el fruto de todo el año, me ha venido a la cabeza la trilogía de John Berger "De sus fatigas" dedicada a los campesinos, clase social que él no duda en catalogar de superviviente, ya que han sabido adaptarse a lo largo de la Historia a las circunstancias que les ha tocado vivir. Por supuesto los agricultores de hoy no pasan por las visicitudes del campesinado medieval, y sus trabajos y formas de vida han logrado cotas de confortabilidad hasta hace poco tiempo solo soñadas, pero siguen pendientes del cielo y su bendita agua. Estos días atrás, recorriendo el Camino que transcurre por las provincias castellanas, daba pena y dolor ver aquellos verdes campos de cereal tan escualidos y poco cuajados de espigas, dada la fuerte sequia que estamos padeciendo. Es frustrante ver como todo el trabajo de un año se echa a perder por falta de unas chaparradas primaverales, algo que nos cuenta comprender a los urbanitas que solo deseamos sol y buen tiempo para disfrutar de nuestros fines de semana y vacaciones de Semana Santa en unas campiñas que nos gusta ver siempre verde.
Ayer, al tenr libre en el trabajo, pude asistir a la manifestación del "Día del orgullo gay". Al llegar al Boulevard, punto de inicio de la manifestación, pronto encontré a viejos amigos (Zipa, Totxe, Joseba, etc) que también se habían apuntado a participar. Hacía algún tiempo que no nos veíamos por lo que estuvimos un buen rato de cháchara mientras la manifestación comenzaba su andadura. Sin quererlo, y distraidos como ibamos, no nos percatamos que nos habíamos quedado al final de la manifestación. Cómo no había visto la cabecera me adelante un buen trecho para poder ver la pancarta que la encabezaba. El texto el euskera y castellano era "Igualdad legal SI" e "Igualdad social YA". Así mismo una gran bandera, extendida en horizontal, era portada por varias personas. Cuando me volvía hacía el fondo de la manifestación para reencontrarme con mis amigos pude ver esta en toda su longuitud, entonces empezé echar algo en falta y sin embargo no caía lo que era. Cuando ya casi estaba finalizando y me incorporaba de nuevo al grupo manifestante me percaté de lo que era. Por primera vez no había ikurriñas, ni textos alusivos a los presos vascos, ni fotos de estos, no se coreaban slóganes nacionalistas, ni nada parecido. No me lo podía creer pero así era. Algo está cambiando.... y para bien.
Pamplona ya huele a Sanfermines. Esta mañana ya estaba casi completamente montada la noria del recinto ferial que esta junto a la Estación de Autobuses. Siempre que veo ese enorme círculo levantándose sé que algo empieza a moverse en Pamplona. Esta semana previa a San Fermín siempre la he recordado con gran cariño, pues la ciudad esta tomando fuerzas para la siguiente de desenfreno. Es una semana que los pamploneses nos la dedicamos a nosotros, sin interferencias de forasteros, y en la que se respira un aire de complicidad festiva. En fin, ya falta menos para el glorioso San Fermín, que dicho sea de paso es la semana de mayor trabajo y agobio, ya que es multitud los viajeros que se acercan a la vieja Iruña y lo peor no es llevarlos sino devolverlos a sus destinos, borrachos como cubas un buen número de ellos.Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/