¡Vaya día!

A media mañana, a mitad de viaje, he recibido una llamada de la oficina de San Sebastián para avisarme que mis vecinos habían llamado diciendo que las cañerías de mi casa habían reventado y estaba saliendo mucha agua, por lo que han tenido que cortar el agua al edificio. No sólo han sido las mías, que lo que se ha congelado ha sido el contador, sino también de varios vecinos más, y de las viviendas de los alrededores. En fín, todo el día sin agua, esperando al fontanero, que por suerte vive cerca y ha venido al final de la tarde, ya que además es socio de la Sociedad Gastronómica que hay en los bajos del edificio, y claro, dejar sin agua a los triperos y tripa-haundis durante todo el día sería imperdonable.
Qué añadir más. Estoy hasta las borlas del frío. Ya lo siento, pero lo tenía que decir.
5 comentarios
bobby peru -
este es un invierno boomerang
va y viene, viene y va
cerise -
Javier -
Un abrazo,
Javier
un "bitacorero" -
No obstante, parece como si este invierno pretendiera dejar una huella imborrable en nuestros poros. Y, sí, como dice Leila, ya llegará la primavera. Y entonces, las pequeñas/grandes catástrofes cotidianas del invierno, no serán sino recuerdos del pasado.
Saludos.
leila -
MUACKSSSS