Día de reparto

En este relato, una joven, hastiada de la monotonía y seguridad que le ofrece la casa paterna, escapa una noche con su irresponsable novio, en busca de una vida juntos, llena de amor y aventura. Al poco rato de hacerlo se da cuenta que lo hace con alguien a quien no conoce, que carece absolutamente de valores y que hay amores que pueden matar. Desengañada vuelve a casa aceptando todo aquello que poco antes odiaba: la paz, el orden, la seguridad. Un pasaje del relato, cuando la joven percibe la insensatez cometida, se lee: "Y de pronto, la joven comprendió que aquel amor no era sino una llamita semejante a la del gas, jugueteando en la sima de su irresponsabilidad".
Y hablando de gas, esta mañana, al llegar a Atallu, en muchas casas, ante la puerta, aparecía la bombona de butano, en espera de la llegada del repartidor que abastece a estos bonitos pueblos del valle de Arraitz. Estos fríos días, sin duda, han supuesto un considerable aumento del consumo de este combustible, así como de otras fuentes de calor y energía. En definitiva, más gastos.
2 comentarios
Nuri -
Javier -
Un saludo