Un año

Superar su muerte ha exigido asumirla, patentizar su ausencia definitva.
Pero hoy, después de un año, al recordar y escribir esto,
ese sentimiento de dolor y desamparo que me embargó ese día vuelve de nuevo y de nuevo, pese a ser un hombre adulto y maduro, resumiendo todo lo vivido, antes y ahora, sólo puedo decir: ¡se ha muerto mi papá!
3 comentarios
Gratal -
Siéntete acompañado, aunque nadie pueda llenar ese hueco reservado para él.
Un abrazo.
Grial -
Te acompaño en el senitmiento, amigo.
Un beso y un fuerte abrazo..
Roberto Zucco -