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La rueda rueda rueda que rueda

Sanjuanes

Sanjuanes

Hoy, día de San Juan, comienza extraoficialmente la temporada festiva. Son muchos los pueblos que celebran este día, en el que se mezclan de ritos paganos y cristianos. En Tolosa, ya desde esta mañana temprano, al pasar con el autobús, han salido al paso diversas comparsas de escopeteros de las sociedades recreativas de la ciudad. Tras paralizar el tráfico, lanzan a modo de saludo unas cuantas salvas, y siguen su recorrido dejando un olor a pólvora que ya no se disipará en toda la jornada, hasta juntarse con el de los fuegos articiales de la noche.
Noche de San Juan llena de conjuros y ritos, muchos de ellos vinculados a la purificación, fecundidad y alejamiento de males. Así, en muchos pueblos de Guipúzcoa y Navarra, se suelen adornar las entradas de las casas con unas enramadas de fresno para prevenir a la casa del fuego de los rayos. En La Burunda (Navarra) abundan los ritos en esta fecha siendo el más generalizado el del encendido de hogueras, juntándose hombres y mujeres en torno a ellas, bailando juntos la "San Juan dantza", el otros pueblos del valle, se va esa noche a recoger agua de la fuente, que adquiere propiedades especiales, y en Alsasua se adorna la puerta de la casa de la amada con ramas de fresno, como signo de cariño. Se ponen ramas de chopo en caso contrario, si se tiene ojeriza a la dama de la casa. Todo esto recuerdo haberlo visto en un excelente documental etnográfico de Julio Caro Baroja, titulado "Navarra. Cuatro estaciones", aunque el rito que más me llamó la atención fue el de un pueblo de la Navarra Media, de la Merindad de Olite, en el que pasan a los niños herniados por una hendidura hecha en un árbol, roble creo que era.
Al pasar esta mañana por el pueblo navarro de Atallo, varias casas aparecian adornadas con ramas de fresno. No sé si para preservarse de los rayos o si los enamorados del valle han hecho manifestación de sus sentimientos. Sea lo que sea sorprende la perpetuación de estos ritos en un mundo que cada vez gira más rápido y en donde lo
superficial e intranscendente predomina.

Hogueras

Hogueras

Hay cosas que te hacen aterrizar. Hace mas de un mes que marché a Roncesvalles para realizar el Camino de Santiago andando, a donde llegué el día 9 de junio. Tras unos días de descanso en la ciudad del apóstol, regresé a la cruda realidad del trabajo y la casa, en Donosti. Me ha costado un montón desengancharme del Camino y, pese a estar de cuerpo presente, mi mente aún seguía caminando. Esta tarde, al volver con el último servicio, en el tramo comprendido entre Tolosa y Donostia, multitud de pequeña hogueras iluminanban las últimas luces del día. Entonces he caido en la cuenta que ya la primavera ha pasado, que el verano, con sus apretados calores estaba ya aquí. Es la noche de San Juan, esa noche mágica y mística con la que se inicia el verano. Noche de fiestas en Tolosa, Hernani y diversos pueblos de mi geografía cercana.
Todos estos días, pese a llevarme la cámara, no encontraba un motivo que espolease mi curiosidad y poner algo en el blog. Después de mas de 33 días de emociones a flor de piel, imágenes irrepetibles, sentimientos encontrados y desconocidos, gentes, paisajes y cosas diversas que los han llenado, no encontraba nada que decir o poner. Una simple hoguera, ese fuego purificador de la noche sanjuanera, lo ha hecho. He cogido la cámara y he disparado pese a la poca luz que había. Llegar a casa, quitarme el uniforme, cenar un poco de verdura y fruta, meter la foto en el ordenador y escribir estas cuatro letras, hace que todo vuelva a su sitio, después de mes y medio de no estar, o de estar en otro sitio o yo que sé.

Peregrino

Peregrino

No soy dado a creer en las casualidades pero, a veces, se repiten, como si el azar estuviese jugando con uno. El otro día, Día del Libro, apareció olvidado un libro en el autobús y hoy, víspera de mi caminata hasta Santiago, he tenido que hacer de buen samaritano con un peregrino jacobeo.
Al llegar esta mañana a la Estación de Pamplona, encuentro en los andenes que un hombre de una cierta edad ya, cargado con una mochila, miraba los rótulos anunciadores de las empresas de autobuses y, a la vez, consultaba un papel que llevaba en la mano. La primera impresión ha sido que estaba despistado y no sabía donde dirigirse para comprar un billete de autobús, y al ver que iba a entrar en una zona reservada a los empleados de la estación, me he acercado a él y le he preguntado qué buscaba. Tras mirarme de arriba abajo y comprobar por mi uniforme que trabajaba en la Estación, en un español mal pronunciado con acento teutón, me dice: "Necesito volver a casa". Esto me ha desconcertado un poco, pues generalmente, los peregrinos que recalan por aquí, te suelen preguntar cual es el autobús que va a Roncesvalles, pues son gentes que van a iniciar desde allí su peregrinaje; otros, que se han despistado, te piden que les indiques cómo enlazar otra vez con el Camino, que pasa cerca de la Estación; otros, más prosáicos, te piden que les digas donde están los servicios. Ante esta respuesta, solo se me ha ocurrido decirle si le pasaba algo y qué necesitaba. En su aceptable español me ha dado a entender que sus rodillas ya no le respondían más, que sufría de artritis y le dolían mucho. Que tenía que volver a casa e ir al médico. Al preguntarle de donde era, me dice que era alemán, y me ha dicho de qué ciudad, pero no me sonaba y no la he retenido; que había empezado visitando la catedral de Colonia y tras enumerar una serie de ciudades había llegado a Mont-Saint-Michael, en Francia, y por otra serie de lugares entre ellos Tours y no sé qué sitios más, había alcanzado Roncesvalles y Pamplona, donde ya no se veía con fuerzas para continuar hasta Santiago. En fin, que llevaba más de dos meses de caminata encima. Tras indicarle que el autobús de Irún no salía hasta el mediodía, las 13,15 h., ha optado por ir a San Sebastián y desde aquí, mediante el Topo, el entrañable tren de vía estrecha que une Donostia y Hendaya, alcanzar la frontera y poder coger el TGV (el AVE francés, para entendernos) de las 17,00 h. y llegar a París. Al ir a subir al autobús le he pedido si me permitía hacerle una foto de espaldas, mostrando su mochila. El hombre, agradecido, dándome la mano y las gracias, se ha vuelto y me ha dejado hacer la foto.

Mañana empiezo yo la caminata jacobea. Mi compañero Paco me llevará a Roncesvalles, tras comer juntos en Saint-Jean-de-Pied-de Port, en donde pernoctaré en la Colegiata para empezar a caminar el viernes 13. Muchos me han preguntado el por qué me embarco en esta aventura y solo, y si soy sincero, no sé qué responderles. Desde joven he visto pasar peregrinos por Pamplona, sobre todo, tras empezar a trabajar en los autobuses y estar más en contacto con viajeros. Mi primer servicio fue entre Pamplona, Estella y Logroño, itinerario que coincide con el Camino Francés a Compostela, y esto fue hace muchos años, como unos 30. Yo veía, de vez en cuando, gente caminando por la carretera, pero no sabía a qué era debido, hasta que pregunté y me dijeron que eran peregrinos a Santiago. Entonces iban muy pocos y resultaban muy exótico y llamativo verlos; por ello, siempre quise emularlos.Me decía que alguna vez también iría andando a Santiago como iba aquella gentes, extranjeros en su mayoria, por no decir todos. Fue pasando el tiempo y por una cosa u otra esta caminata se iba demorando. Unas veces por pereza, otras porque surgían mejores opciones de vacaciones, otras veces por falta de tiempo, cuando no por falta de dinero, a veces, se me olvidaba el tema, en fín, que por una causa u otra pasaba el tiempo y no me decidía pero el come-come estaba ahí, como una asignatura pendiente, como una espina que había que sacar.
Este invierno pasado, el de los fríos y nieves, tras salir de la consulta médica y haber escuchado en boca del médico que estaba muy bien de salud, que tras muchos, muchos años, de tomar antirretrovirales estaba perfectamente, y que mantenía el VIH a raya, me vino a la cabeza el tema de Santiago, y a la vez, que acababa de cumplir los 50. ¡De esta no pasa!, me dije. ¿Qué mejor ocasión que dedicar estas vacaciones, cuando estoy en el medio siglo, a cumplir la vieja ilusión? Penserlo, decidirlo y empezar a prepararme caminando siempre que he tenido ocasión, para hacer fondo y habituarme a las largas marchas, fue todo uno. Decirlo a la familia y amigos fue otra cosa. Paco, mi compañero, al principio se cabreó, porque le suponía pasar sus vacaciones solo y a su aire, y como es un agonías y se agobia él solo, no sabe qué hacer, ni donde ir; después lo asumió y me ha dado todo su apoyo, aunque me ha hecho prometerle que le llame todos los días por teléfono, yo que no soy usuario de móvil, ya me veo buscando cabinas todo el trayecto, para contarle cómo voy y estoy. Mi madre, que si estoy loco, que eso es para los jóvenes, que no estoy para esos trotes, y así erre que erre, aunque ahora se ha hecho a la idea y solo me dice que no me olvide de tomar la mediación diaria. Las hermanas, una, Pilar, que haga lo que me dé la gana, que ya soy mayor, y que si necesito algo que le llame. La otra, Mª Antonia, médico ella, lo mismo que mi madre, que si las pastillas, que me tome la tensión de vez en cuando, que si esto, que si lo otro, en fin, los típicos coñazos de médico. Los amigos, bueno, estos como buenos amigos, que están para lo que haga falta. Así que con estas minbres me voy. Han pasado más de 30 años desde que me dije que iría a Santiago. El Camino, pese a ser el mismo, ha cambiado mucho. ya no es como antes. Ha perdido autenticidad y romanticismo. Ahora simplemente es el GR-65, un simple Sendero de Largo Recorrido, surcado por toda una panoplia de especímenes humanos. Pero es lo que hay, así es y así hay que aceptarlo.
Solo me queda decirme: ¡Buen camino, peregrino!

Fin de la Guerra.

Fin de la Guerra.

Cada día que pasa me queda menos tiempo libre para conectarme y escribir algo en este blog de "La rueda..." pues entre el trabajo, las labores domésticas, caminar un buen rato para hacer piernas y hacer los últimos preparativos para la caminata jacobea me absorben todo el rato. Pese a ello he sacado tiempo para acabar de leer el libro de Jô Soares, "Candomblé, caipirinha y Sherlock Holmes" perteneciente a un rondalibro de Bookcrossing y que me ha hecho pasar muy buenos ratos ya que rebosa buen humor, sano e inteligente.
Y tampoco quería dejar pasar la efeméride de hoy, y conmemorar el final de la Segunda Guerra Mundial y recordar a todos los caidos de esta barbarie.

Muros

Muros

Tras unos días de vacaciones, bueno, días libres acumulados por una serie de circunstancias en este caso, volver a la realidad del día a día, a veces, ha sido como darse de morros contra un muro. Esta vez ha sido más llevadero, supongo que es debido a que muy pronto volveré a estar libre durante 33 días para ir hacer algo que, por un lado me llena de ilusión, pero por otro, me causa una cierta desazón. Supongo que es las dudas que generalmente nos entran a última hora, pero creo que tras la preparación y las largas caminatas que he hecho desde principios de año, no me resultará difícil hacer el Camino de Santiago desde Ronvesvalles en un mes. Al menos estos días de caminatas por las sierras de Sant Llorenç del Munt y la Serra de l'Obac, así como en la de Les Alberes, no me han supuesto gran dificultad y he terminado bastante bien fisicamente, aunque anímicamente, el martes, tras despedirme de Santi y Jason y quedarme solo en Barcelona me vine un poco abajo. Sea por echar de menos su compañía, sea que las grandes ciudades me apabullan un poco, sea por lo que sea, el martes me levanté con una sensación de vacio, de no saber qué hacer en todo el día, hasta el día siguiente que volvía a Donosti. Cuando estoy en casa siempre hago proyectos de qué ver o qué visitar cuando voy a BCN y que me llenan de ilusión y ahora que tenía todo el día por delante para disfrutar de esa espléndida ciudad, no sabía qué hacer. Supongo que es por el hecho de ir cumpliendo años, pero sé que ante situaciones como ésta lo mejor es buscar dentro de uno mismo y ver qué es lo que te da fuerza y te hace seguir. En mi caso son los pequeños detalles, encontrar esas pequeñas cosas que te gustan y te alegran. También sé que hay que abrirse, no quedarse en casa, por lo qu sin muchos ánimos, me eché a la calle. Y efectivamente, BCN, está llena de esos pequeños detalles que te alegran la vista y te empujan hacia adelente. Deambulando y haciendo fotos aquí y allá, llegué al mercado de Gràcia. Es un espacio encantador y con gran sabor local. Entré, pues los mercados me parecen lugares llenos de vida, de sabor y sabiduría. Al pararme frente a un puesto de pescado, la pescatera que estaba limpiando antxoas, levanta la vista y me dice: "¿Quieres boquerones a 5 euros el kilo, guapo? Están ya limpios". Si llega a ser en Donosti no lo habría dudado y ese día habría comido
antxoas, pero en BCN no procedía. Le dí las gracias y le dije que no podía, que estaba de paso. Pero ese "guapo", esa donosura al decirlo, ese garbo limpiando antxoas, esa espontaneidad hizo que una amplia sonrisa se instalara en mi cara y fue como empezase el día de nuevo. Salí a Vía Augusta y bajé hasta las Ramblas, ese gran escaparate, y disfruté de ella. Está claro, todo es cuestión de detalles. Parece mentira cómo un simple "guapo" derriba un muro..., por cierto, me llamó la atención los muros almohadillados de la iglesia de Betlen, en las mismas Ramblas.

Burros

Burros

Hoy ha habido cambio de ruta en el servicio. A causa de un accidente se ha cortado la N-1 donde siempre, en las curvas de Andoain, debido a que un camión cargado de chatarra ha volcado y desparramado toda su carga. Ante esta perspectiva se ha realizado el servicio a Pamplona y Zaragoza por Belate, pese a tardarse media hora más que yendo por la Autovia del Leitzaran. Al ir a subir los viajeros había que informarles del cambio de ruta y el por qué de ello, es decir, que acababa hace poco de volcar un camión y se había cortado la carretera. Estando en esta circunstancia, al picarle el billete a una señora, de estas muy señoras, de las de morro prieto, vamos, en voz en grito y de forma agria me dice: "Pues me lo podían haber dicho al comprar el billete". Sorprendido, le digo que la taquillera iba avisando a cada viajero que compraba el billete lo que pasaba. Y ella muy digna: "Pues a mí, no". Le pido perdón por la omisión de mi compañera y en esto, al comprobar su billete, veo que la puñetera había comprado el billete ayer domingo. Le digo: "¿cuando ha comprado el billete?". Y dice ella: "Ayer por la tarde". Le respondo que las taquilleras no tiene una bola de cristal para saber lo que va a pasar en las carreteras al día siguiente, y levantado la cabeza y moviendola a un lado y a otro, llena de dignidad, responde: "Pues deberían tenerla, porque vaya servicio que dan ustedes". ¡Aguántala! ¡La madre que la parió, pa matarla! ¡Y luego que los autobuseros tenemos poca paciencia! Para rematar el día, en otro servicio de regreso a Pamplona, retención de una hora, a la altura de Areso, a causa de un camión, cargado de cabinas de camión, por cierto, que ha ardido por los
cuatro costados. Total, que he comido a las 4 de la tarde, aprisa y corriendo.
Lo bueno que tiene el ir por Belate es el aliciente de ver otros paisajes de los habituales. El paisaje de la ruta diaria es bellísimo pero se agradece cambiar de vez en cuando y ver también las zonas del Bidasoa, Belate y Ultzama que en esta época del año están de postal. Al pasar por Sorauren, cerca ya de Pamplona, en un prado junto a la carretera había pastando unos cuantos burros. Me ha extrañado mucho ver tantos juntos pues, según parece, es un animal que está en delicada situación de extinción, al menos en lo que respecta a las razas españolas. Una imagen que, hace años, era habitual verla, ahora me resulta extraña y entrañable. Los tiempos cambian y cambian el paisaje y el paisanaje, y cada día hay más tráfico, cada día hay más coches, cada día que pasa están en peor estado las carreteras, cada día hay más accidentes, cada día hay más burros haciendo burradas (que me perdonen los animales) que provocan accidentes causando muertos y heridos y que paradójicamente no están en proceso de extinción, sino todo lo contrario. Y tercos burros estos del PP que se empeñan en seguir con su política de desgaste, sirviéndose de todo lo que viene a mano. Si es el Pacto Antiterrorista, pues qué más da. ¿No era el PP el máximo valedor de este Pacto? ¿Cuántas veces no habré oido en las peroratas del Aznar que era necesario la unidad de todos los partidos democráticos para arropar al Gobierno de turno, sea del color que sea, en su lucha contra el terorismo? !!!Majaderos¡¡¡
Bueno, me voy a dormir que mañana madrugo, pero esta vez no para trabajar sino para ir 10 días a Bercelona, en principio, y después ya veremos, si a la Serra d'Obac o al Garraf, a hacer senderismo.

Día del Libro

Día del Libro

Ni hecho a propósito. Hoy, Día del Libro, al finalizar el servicio de la mañana, ha aparecido olvidado uno en el autobús. Se trata de una edición en inglés, "Deception point" de Dan Brown, autor del conocido superventas "El Código Da Vinci". Supongo que es el último libro publicado de este autor en Gran Bretaña pues no me suena que se halla publicado en español aquí. ¿O sí?. Cómo mi inglés es solo de andar por casa y leer el famoso "best seller" me resultó un auténtico tostón, tras un prudencial plazo, por si lo reclaman, lo registraré en Bookcrossing y lo liberaré para que otros puedan leerlo, ya que yo no estoy por la labor de hacerlo. Ya tuve bastante con el dichoso Código. Aprovechando que la Librería Hauzolan está muy cerca de la Estación de Autobuses me he acercado un momento, entre servicio y servicio, y he comprado algunos títulos, siguiendo la tradición de dejarse las perras en libros, todos los 23 de abril. Había oido que de Virginia Wolf habían publicado un pequeño libro de relatos en el que se incorporaba uno que hasta ahora se le dada por desaparecido. Estando buscándolo por las estanterías, he dado con una obra del portugués Miguel Torga, titulado "Portugal". Como soy aficionado a la literatura de viajes no me he podido resistir y lo he comprado, junto con el de V. Wolf, titulado "Londres". Para rematar la compra y contribuir al circo de los premios literarios me he llevado también "Las vidas ajenas" de José Ovejero, Premio Primavera 2005.
Al llegar a casa y abrir el periódico encuentro que un capitoste del Vaticano hace un llamamiento a la desobediencia civil y pide a los funcionarios españoles que no casen a los gays, apelando objeción de conciencia... aunque tampoco es de extrañar esta reacción tras colocar a un perro de presa alemán de la fe católica en la Sede papal. Se apela a la conciencia para no conceder derechos civiles a gays y lesbianas y no se tiene ninguna ante la pandemia que asola Africa y otras zonas del mundo, caso de la India, y autorizar el uso del preservativo como forma de prevención. "Con la iglesia hemos dado", por citar algo de El Quijote en su día grande, pero no con un pequeño templo como en la novela, sino con toda una institución inmovilista y cada vez más alejada de la realidad más cruda.

Los enanos crecen

Los enanos crecen

Hace unos años, unos 6 ó 7, por Navidad, tocó el Gordo de la loteria a diversos vecinos del valle navarro de Araitz. Al poco tiempo, la lluvia de millones se empezó a notar y muchas casas entraron en un proceso de remodelación y rehabilitación. Algunos, supongo que a los que más les tocó, se hicieron una vivienda nueva. Entre estas últimas destaca una preciosa casa unifamiliar, realizada con un excelente gusto y que manteniendo la estructura típica de la casa navarra (planta cuadrada, tejado a dos aguas, etc) da un toque de mordernidad a estos bellos pueblos navarros caracterizados por su amor a sus tradiciones y costumbres ancestrales... pero el "pelo de la dehesa" por algún sitio tiene que salir y su dueñ@ no tuvo mejor idea para decorar la entrada que colocar a estos enanitos. Al llegar esta mañana ante esta casa, no he resistido la tentación de fotografiarlos, dado que justamente en ese momento se estaba debatiendo en el Congreso la Ley de Matrimonios entre personas del mismo sexo. De alguna forma he sentido que los gays vamos dejando de ser, poco a poco, enanos civiles y vamos consiguiendo nuestros derechos ciudadanos.

Decepción

Decepción

Ayer a la tarde al volver a San Sebastián y encender la radio del autobús salió un algo así: "Habemus Papam".
Cuando murió Juan Pablo II no me sentí obligado a hacer comentario alguno en la bitácora y solo me limité a poner en el blog un simple motivo papal. No me considero un hombre religioso, aunque me chiflan las iglesias y el arte sacro, y tampoco comulgaba con las decisiones del Papa polaco referentes al papel de la mujer, el celibato, la eutanasia, la investigación con células madre, etc. pero sobre todo por su posición frente al matrimonio entre personas del mismo sexo y el uso del preservativo como prevención frente al Sida, ya que son dos cuestiones que me afectan directamente. Soy gay, bueno, maricón, que es como se decía antes (lo de gay me suena raro, la verdad, y la palabra maricón creo que tiene mayor carga de rabia reivindicativa) y también soy seropositivo desde el año 1985. Mi compañero hace años que murió de Sida, y tras años de estar juntos me convertí en inexistente tanto para su familia como para la sociedad, al no estar nuestra relación reconocida en ningún ámbito. La muerte del papa abrió en mi la expectativa de que el próximo fuese elegido entre unos hombres más cercanos a la cruda realidad, esperaba que fuese elegido un cardenal de algún país pobre, o de talante progresista y abierto, por ejemplo. Cuando nombrasen nuevo Papa tampoco sentía que debiese escribir sobre el tema pero al oir que era Ratzinger el elegido me he llevado una gran decepción, al ser un hombre de la Curia romana, un hombre que está en el centro del poder, rodeado de lujo y boato. En fin, es lo que tiene el crearte expectativas. Sé que anteriormente era considerado un hombre progresita pero tras los acontecimientos de Mayo del 68, giró hacia posiciones conservadoras, cargándose lo que fue una esperanza para muchos católicos, la llamada Teología de la Liberación. ¿Y ahora que, seguirá en su actitud conservadora? ¿Volverá a una actitud más avanzada moral y socialmente, al verse libre de la fidelidad debida al anterior Papa? ¿Abrirá una Tercera Vía, contentando a unos y a otros? Comprendo que una institución tan inmovilista como es la Iglesia Católica desee un continuismo en la tarea realizada por Juan Pablo II y encuentro coherente la elección del colaborador directo de éste, pero pese a ello no deja de resultarme decepcionante esta elección. En fin, se abre un periodo de expectación que llenará páginas y páginas de los diarios, horas de televisión y radio, pero que a mi me resulta, al menos en este momento, decepcionante y la única expectiva que veo es seguir luchando desde la pequeña Asociación Antisida en la que colaboro y participo en sus acciones (todavía me acuerdo un 1 de diciembre, Día Mundial del Sida, repartiendo lazos rojos y condones ante la puerta del Ayuntamiento de Rentería que está junto a la iglesia del pueblo, de una señora que salía de ésta y me espetó a la cara: "hereje sinvergüenza" por querer ponerle un lazo y ofrecerle un preservativo), y como expectativa más inmediata, irme a la cama, que mañana hay que madrugar bastante y atender a los viajeros con la mejor de las sonrisas... que la vida sigue.
NOTA para curiosos: la foto es una de las claves del sotocoro de la iglesia de San Vicente, de San Sebastián, y representa a un Papa.

La última pescatera

La última pescatera

Otro día libre que ocupo en subir a la Residencia para confirmar con la enfermera de Urología, de Consultas Externas, la cita de mi próxima cistoscopia, ya que la anterior me venía fatal ya que concidía con la época en la cual quiero ir a Santiago. Tras ello me he pasado por el Museo de San Telmo en donde han puesto la "Exposicón informativa sobre el Nuevo Plan General de Urbanismo de San Sebastián". Me interesaba saber que es lo que se está tramando sobre esta reurbanización de la ciudad, ya que donde se ubica mi casa es una de las zonas que se tiene que remodelar. Una zona muy bonita si, pero muy abandonada por todos los gobiernos locales que se han ido sucediendo, llegando a encontrarse en una situación cada vez mas degradada. Por lo que está previsto en el Plan General, y por lo que se aprecia en los planos expuestos, bajo mis vantanas y junto al río habrá un paseo peatonal que recorre el río por su margen derecha y por su margen izquierda, al otro lado del río, hay previsto un carril para bicicletas que se unirá con el existente que recorre gran parte de la ciudad. En fin, que parece que esta zona va a dejar de ser el culo de Donostia para convertirse en una zona residencial excelente. Así mismo, había otra exposición sobre la remodelación del barrio de Sagues, en la cual habían seleccionado 5 proyectos de otros tantos arquitectos famosos que, de llevarse a cabo el elegido, cambiará totalmente la fisionomía del barrio y, por tanto, de toda la zona de la Zurriola. Por lo visto en los paneles, algunos de estos proyectos son espectaculares. La ciudad se moderniza y se hace cada vez más grande y densa, ocupando cada vez más espacio que se escatima a la naturaleza y, no sé hasta qué punto, también se deshumaniza con tanta grandilocuencia. Al salir del Museo y llegar a la Bretxa, junto al mercado, encuentro a la única pescatera donostiarra que vende sus antxoas al aire libre. Es una reminiscencia de oficios ya desaparecidos y esta mujer es uno de los últimos testimonios. Le he comprado un par de docenas para comer, nada baratas por otra parte, pero me reconcilia con la ciudad que aún mantiene estos pequeños detalles que la hacen más entrañable y cercana.

Tertulia

Tertulia

Esta mañana, al regreso a San Sebastián, buscaba algún prado o rincón más o menos pintoresco, para hacer una fotografía que reflejara el esplendoroso aspecto en que se encuentra la naturaleza esta primavera. Tras las nieves del invierno, las últimas lluvias han hecho que multitud de flores hayan aparecido por doquier y los árboles empiecen a vestirse con sus hojas de nuevo. Al llegar a la barriada tolosana de Txarama hay un bonito rincón, junto a la parada del bus, con un gran sauce llorón que empieza a echar sus primeras hojas. Al ir hacerle una foto veo que un poco más adelante había un par de coches de la Ertzaintza y los agentes en corro tertuliano. No me he resistido y he dejado de lado el sauce y las florecillas campestres y les he hecho una foto. ¿Reunión de trabajo?

Media asta

Media asta

Tranquilo lunes, más de lo habitual. No sé si los estudiantes de la Universidad de Navarra han tenido clase o no, aunque creo que las han suspendido debido a la muerte del Papa, pero esta mañana se han visto muy pocos, en comparación con otros lunes. Las banderas, como estas del recinto del Baluarte pamplonés ondeaban a media asta, una imagen que esperaba tardar en ver tras ondear así este 11 de marzo pasado. Tranquilo día pues, aunque como bien decían unas señoras que viajaban e iban sentadas detrás mio, entre la muerte del Papa y las elecciones vascas, vaya tabarra nos van a dar. Se referían a los medios de comunicación, pues para ellos el acontecimiento histórico que supone tal fallecimiento y unas elecciones, aunque sean autonómicas, pero que despiertan siempre un gran interés, supondra todo un festival mediático en el cual desplegaran todas sus baterias. En fin, los hados se han puesto de acuerdo para hacer coincidir las elecciones para elegir el poder espiritual y el poder terrenal.

Tiara papal

Tiara papal

Símbolo papal en la fachada de la Basílica de Ntra. Sra. del Coro de San Sebastián.

Sra. Petra

Sra. Petra

Al pasar con el servicio por algunos pueblos guipúzcoanos noto que hay algo que desentona, que algo ha combiado el habitual paisaje de otros días. Es la profusión de paneles, carteles, banderas, banderolas, banderines que adornan las calles y paredes. Estamos ya en plena campaña electoral por lo que habrá que aguantar, mientras dure, toda la retórica partidista, cada vez más alejada de la cruda realidad del ciudadano de a pie.
No habíamos salido de una, la campaña europea, y nos metemos en otra, la autonómica. Durante el trayecto hasta Pamplona y viceversa había hecho algunas fotos para este comentario pero al llegar a casa me encuentro con una de mis vecinas, la señora Carmen y, con cara triste, me dice: ¡Ay Patxi! ¿Sabes quien se ha muerto? Como la situación del Papa y de Rainiero de Mónaco es de fatal desenlace en breves horas he pensado que alguno de estos moribundos había ya muerto. Al encojerme de hombros, dando a entender que no sabía que había pasado, para mi sorpresa me dice: "Se ha muerto la señora Petra". Se me ha caído el alma al suelo. Sabía que la mujer pasaba por una mala racha y que pasaba más tiempo en casa de su hijo que en la suya, enfrente de la mía, pero no esperaba este rápido desenlace. Echaré de menos a esta dinámica y encantadora abuela, ya entrada en la setentena, pero que mantenía una vitalidad envidiante, trabajando muchas mañanas en la huerta que tenía al lado de casa, cultivando sus lechugas, vainas, puerros, berzas y flores, que la tenía como un primor, siendo una delicia ver el vergel en que convertía unos pocos metros de terreno junto al río. Siempre animosa y arreglada se iba muchas tardes al Hogar del Jubilado con otros conocidos y amigos del barrio; a la noche regresaba, y con ella coincidía en el autobús. Su conversación anema, su risa contagiosa y su hablar con fuerte acento euskaldun me alegraban el trayecto. En la puerta de casa nos despedíamos y dabamos las buenas noches. Hasta el día siguiente u otro día.
Ahora, el barrio ya no será el mismo, son cada vez más las personas mayores que abundaban por esta zona, las que se van marchando poco a poco. Unos por falleciento, otros por irse a vivir con los hijos y otras a Residencias. Zona en la que se está dando una renovación generacional, ya que todos aquellos que vinieron a vivir a este barrio donostiarra hace 40 ó 50 años están desapareciendo y sus casas compradas por otras gentes, en general, mucho más jóvenes. El barrio se renueva pero ya no será el mismo. Esperemos que sea para mejor. Señora Petra, echaré mucho de menos sus macetas a la puerta de casa pero mucho, mucho más, a usted.

Multa

Multa

Raro es el día que en el cruce que comúnmente llamanos de Gulina, para dirigirse a Irurtzun, no se encuentre alguna patrulla de la Guardia Civil de Tráfico o de la Policia Foral. En dicho cruce, hay un STOP para los vehículos que procedentes de Irurtzun continuan viaje hacia Pamplona. Dicha señal es muy visible y evidente pero la percepción que se tiene cuando se llega a él, en donde se vé ampliamente los dos sentidos de la carretera a la que te incorporas y a los coches que vienen tanto en una dirección como en la otra, es de "me da tiempo", es decir, no es necesario parar el coche y con una simple reducción de velocidad es suficiente. Muchos conductores se ven, con más frecuencia de la deseada, haciendo esta maniobra, pero también es frecuente encontrar a los agentes de Tráfico, sea Guardia Civil o Forales, un poco más adelante poniendo multas a todo aquél que se ha saltado dicho STOP.
Al llegar esta mañana, los Forales ya estaban en plena faena y seguro que, el conductor del camión que tenían parado, ha empezado bien el mes. ¡Bien jodido, claro!
Muchos conductores tendemos a conducir con la actitud de que "si no pasa nada" o "mientras no me pille la poli", se puede cometer infracciones al Código, pero hay que ser conscientes que es esta temeraria actitud la que causa la mayoria de los accidentes. En definitiva, una actitud de jugar al gato y al ratón pero que tantos muertos y heridos, aparte de costes, supone.

Apático

Apático

Cuando estoy trabajando me vienen a la cabeza mil y un proyectos para hacer los días libres y, hoy que lo es, no tengo ansias de hacer nada, salvo estar tumbado en el sofá, solo y en silencio. Tenía pensado ir un día de estos, cuando tuviese fiesta, a Gorriti, un pequeño pueblo navarro por el cual pasamos con el autobús cuando vamos por la A-15, para subir a la ermita de Sta. Bárbara, en donde se localizan los restos del antiguo castillo medieval. Pero esta mañana me daba verdadera pereza levantarme pronto de la cama por lo que, dando media vuelta, he seguido durmiendo un buen rato más. Muchas veces, cuando duermo más horas de las habituales, al levantarme, siento que esas horas más de sueño me pesan como losas, como si fuesen una sobredosis de horas dormido, y el cuerpo no lo tengo para jotas. Así que hoy, que podía haber aprovechado para ver el castillo de Gorriti, o lo que queda, y de hacer piernas para la caminata jacobea de mayo, lo he pasado prácticamente sin hacer nada, salvo algo para comer y poco más. He estado todo el día en estado melancólico, apático, desganado, y conforme pasa el día, con sentimientos de culpabilidad de no hacer nada. Así que mejor que me ponga una guirnalda, es decir, me anime (me duche y me vista) y me vaya a tomar unos txikitos con Paco. Ya se me pasará. Por cierto, la guirnalda de la foto petenece a la portada lateral de la iglesia del Museo de San Telmo, la que está en la calle de Santa Korda, que vaya penitencia debe llevar esta santa con su nombre. ¿Procederá de las "kurdas" que se ven en la Parte Vieja?.

Clavos

Clavos

Ya ha finalizado esta Semana Santa y la Dirección General de Tráfico nos aporta el número de víctimas mortales producidas durante estas vacaciones (105) y que, por desgracia, ha superado el número del año anterior. A pesar de las campañas preventivas, de los coches camuflados, de mil y una recomendación de prudencia, el número no sólo ha aumentado sino que me parece escandalosamente alto. Habrá que preguntarse que parte de culpa de ello tiene la autoridad competente y qué parte los automovilistas. Como trabajador de la carretera, creo que la autoridad puede hacer más, pero también creo que por parte de los conductores debemos cambiar nuestra actitud al volante. Conducimos como vivimos, es decir, deprisa, agobiados por falta de tiempo, y con gran competitividad y autoexigencia. He sufrido accidentes en los que he salido mal herido, he asistido a diversos accidentes más o menos graves y he visto multitud de accidentes cuando circulaba por diversas carreteras, pero nunca podré superar el dolor, son como clavos, que me produce el conocer las estadísticas de accidentes mortales. Me viene a la cabeza imágenes desgarradoras pero me duelen más las familias de los fallecidos, muchas de las cuales acaban destrozadas. No son solo 105 muertos, son un sinnúmero de personas que sufren y que muchas de ellas no superaran el trauma.
Hoy, pasada la pesada tarea de la Semana Santa, y tener el día libre, me he acercado a la Parte Vieja y la playa. La ciudad se mostraba tranquila, como despertándose de estos días de abundantes turistas. Al llegar a la calle 31 de Agosto he visto que estaban restaurando el Convento de las Clarisas. Es un lugar que siempre me ha pasado desapercibido, y no es porque no se vea fácil, pero al ser un centro de clausura, siempre tengo la impresión de que si me acerco, molesto. Hay lo he hecho y he estado haciendo algunas fotos del edificio y entre ellas, una de la puerta de acceso. Es un excelente trabajo de madera tallada y claveteada.

Pequeños accidentes

Pequeños accidentes

Día de abundante tráfico y viajeros ya que llega el término de las vacaciones de Semana Santa. Supongo que a partir de mañana los medios de comunicación empezaran a darnos los datos de los accidentes mortales que se han producido, comparándolos con los del año pasado. Siempre contabilizan el números de fallecidos y heridos graves pero no así el de heridos leves y mucho menos los numerosos pequeños accidentes de chapa que se producen estos días. Esta mañana, al salir de Tolosa, el coche que llevabamos delante circulaba con la parte trasera totalmente destrozada, fruto de algún pequeño percance, que a buen seguro habrá amargado el final de las vacaciones de su dueño.

Hacer la pascua

Hacer la pascua

Hoy, Domingo de Pascua, día grande para los creyentes católicos, por aquello de la resurrección de la carne, al llegar esta mañana a la Estación de Autobuses, en Pamplona, encuentro la desagradable sorpresa de ver las dos básculas de uso público que se encuentran en el vestíbulo de taquillas totalmente destripadas. Las han dejado para la chatarra, por supuesto para sacarles las monedas del interior. En fin, que han hecho la pascua a los viajeros y diversos empleados de la estación que controlaban sus carnes pesándose en ellas.

Placa protectora

Placa protectora

Sábado Santo. Día tranquilo de escasos viajeros pero de muchos turistas que aprovechan estos días para visitar los diversos pueblos de la ruta. No es raro que pequeños grupos de personas aprovechen el servicio de línea para recorrer esta zona de Navarra, e incluso de Guipúzcoa, pese a que salvo Lizartza, los pueblos guipúzcoanos que recorremos tienen una entidad que los convierte en grandes núcleos de población, si los comparamos con los navarros. En Lizarza, esta mañana hemos dejado un pequeño grupo de excursionistas que al regreso, al mediodía, a San Sebastián hemos recogido de nuevo. Al llegar al pueblo, la parada del autobús estaba ocupada por un par de coches que allí habían aparcado, por lo que se ha estacionado el bus un poco antes de la marquesina, justo enfrente del Nº 21 de esta Nagusia Kalea que es la carretera que atraviesa el pueblo. En esta puerta, aparece la placa esmaltada de la fotografía, representando al Sagrado Corazón de Jesús. No es la única que se ve en el pueblo, sino que en bastantes puertas de casas y caserios, ya un tanto antiguos, aparece este motivo de protección. Por su aspecto da la impresión de ser de la época pretérita del nacional-catolicismo que acabó hace años.